sábado, 9 de junio de 2018

BRM 400 K CC Chamartín: Madrid-Comillas

Os dejo la crónica de una de las mejores experiencias de las que he disfrutado hasta la fecha.

En un principio, no iba a hacer este Brevet ya que me había apuntado a la Rotor Sierra Norte, pero Sonia me metió los perros en danza.

Se trata de un Brevet lineal de 400 K desde Madrid a Comillas.
Los organizadores son el CC Chamartín y sólo puedo decir maravillas de ellos y en especial de José Manuel Andrey.
Desde el primer momento me facilitaron todo tipo de información y me ofrecieron la posibilidad de transportar la bici desde Comillas a Madrid y también de que nos alojáramos en el mismo hotel que ellos.
Vamos, que lo único que tuve que hacer es buscar la manera de volver a casa.
Anduve mirando autobuses pero esta opción no me convencía demasiado.
Vi que el ALVIA Santander-Madrid, hacía parada en Torrelavega, así que opté por esta opción.
Se lo comenté a Sonia y compré los billetes con tarifa Promo por 30 euros.
Nos llevó una amiga hasta la Estación*

La misma mañana del 8 Junio recibí un mail informativo sobre el número definitivo de participantes (15 pax) e información sobre los puntos de control y bares para hacer las paradas.
Equipo de lujo
Así que con toda la logística hecha, allí estaba yo el día 8 de Junio a las 20.00 h en la plaza de la Remonta con el resto de los compañer@s de aventura. 

Sonia se encontró con su amigo Carlos y salió con él desde el principio. La idea era haber rodado juntas, pero por algún despiste y más de un problema mecánico, al final nos vimos en la cena.
Eso sí, las dos en muy buena compañía-Calidad Euskolabel :-)

Poco antes de tomar la salida, empezó a diluviar y tuvimos que esperar unos 10 minutos para ponernos en marcha.


20.10 h: Salimos todos en grupo desde la Plaza de la Remonta en dirección al carril bici de Colmenar. 
Mi mayor obsesión era llegar lo antes posible a Navacerrada para que no estuviera demasiado oscuro (pobre infeliz) me aterraba la idea de bajar el puerto de noche y con el asfalto mojado. 

Una vez que nos incorporamos al carril empecé a charlar con Sergio & Jesus Mari que venían de Vitoria... los pobrecitos no sabían en ese momento que me llevarían pegada hasta Comillas.

Se veía al resto del grupo que venía por detrás así que ya íbamos todos encaminados. 
Al ir de charleta y por un terreno tan sumamente conocido, no iba prestando atención al track y nos pasamos el desvío en Colmenar. Di por hecho que la ruta iba por Manzanares y allí me lancé. 

En ese momento íbamos Sergio, Jesus Mari, Sebas & yo. Enseguida nos dimos cuenta de que nos habíamos colado y yo me sentí horriblemente mal, porque ellos se habían fiado de mi. 
Les tranquilicé diciéndoles que no se preocuparan, que me sabía el camino a Navacerrada como la palma de mi mano, pero Sebas se agobió pensando que éramos los últimos y que nos iban a cerrar el control. 

Al llegar a Cerceda llamé a "San" José Manuel Andrey (tendría que hacer una entrada exclusiva de agradecimiento) para decirle que llegaríamos los últimos y que nos esperaran para sellar. 
Me dijo que no nos preocupáramos, que habían tenido varios pinchazos y que éramos los primeros. 

22.10 h*: Ya más relajada, comenzamos la ascensión. Tenía los cambios desajustados pero un toque mágico de Jesús Mari, consiguió que cambiara como la seda. 
Disfruté de la subida, era un tanto mágica con esa tenue niebla. 
Podía ver las luces de los vitorianos delante de mí, me habían descolgado enseguida. Sebas iba también a su ritmo por detrás.
A pesar de ser un puerto conocido, la sensación de subirlo de noche lo hizo totalmente diferente. 
Imagen de www.altimetrias.com
23.20 h*: Corono Navacerrada. No veo a nadie (me estaban esperando, pero no les vi). Reconozco que me acojoné bastante pensando en bajar sola el puerto. Pero no quería quedarme fría esperando allí arriba a los demás. Ya llevaba la garganta mal y mejor no enfriarme. 
Me puse el chubasquero y sin pensarlo dos veces tiré para abajo. 
El asfalto estaba mojado y bajé con muchísima precaución. ¡Qué frío! Por fin paso lo peor y ya me relajo. Me dio mucha satisfacción haber superado ese fantasma. Ahora sé que yendo despacito y con precaución, no pasa nada. 

Paro en la Pradera para asegurarme de no pasarme el control. En ese momento veo dos lucecitas que son mis compis... me sorprendo de que que vayan detrás de mi y me explican que me habían esperado arriba, pero que no les hice ni caso... ¡Qué desastre soy!

00:00 h*: La Pradera Km 75 (para nosotros Km 81): Primer control :-) Pedimos un caldito y una tortilla (que no me sentó muy allá) 
Empiezan a llegar los compañeros, y ya nos reagrupamos. Sonia y Carlos se han quedado rezagados por un pinchazo y porque se han ido hasta Soto del Real... Está visto que a nostras no gusta hacer Km de más. 
Cuando llegan ellos, el grueso del grupo está ya preparado para salir. 
Intento convencer a Sonia para que se venga, pero prefiere quedarse a comer algo y salir con Carlos.
Andrey y dos o tres compañeros más se quedan con ellos. 
1:00 h*: Nos ponemos en marcha. Queda toda la noche por delante con un terreno bastante agradecido salvo algún repechillo que otro. 
Sergio mete un ritmo elegante que aguanto bastante bien. Prefiero hacer un poco de esfuerzo en las subidas y no descolgarme, porque su rueda es como un sueño. 
Más o menos vamos aguantando todas las unidades. Un compañero (creo que Paco) tiene un pinchazo y paramos a arreglarlo. 
La lluvia nos ha dado una gran tregua, no ha llovido en lo que llevamos de noche y así será hasta que amanezca. 
Fue muy agradable, charlando, bromas... qué gente más maja. 
Hasta San Miguel de Bernuy yo creo que fuimos juntos una buena grupeta. A partir de aquí, el grupo se empezó a desgajar un poco. 

Sobre las 4:40*am hicimos una parada en el Caserío de San José para reponer fuerzas. Yo me tomé un red bull porque sentía que me llegaba la hora crítica de sueño. Ésto me ayudaría hasta llegar al desayuno. 
  
Continuamos después de la parada ya con la perspectiva del amanecer en el horizonte. Los ojos agradecen la luz después de tantas horas circulando en la oscuridad. 
Creo recordar que hasta Olmedillo de Roa íbamos 6 unidades. Allí, Paco y su amigo (lo siento, se me ha olvidado el nombre) se quedaron allí a reponer fuerzas. 

Nosotros continuamos hasta Torresandino sabiendo que llegaríamos antes de que abrieran el bar del segundo control. 

6:30 am*: Torresandino Km 195 (para nosotros 201): 2º control: Paramos a hacernos la foto y a comer algo y nos pusimos en marcha enseguida. Comenzaba a caer una suave lluvia que nos acompañaría durante un buen rato. 

Este tramos se hizo muy pesado, queríamos desayunar pero no había nada abierto. Así que tuvimos que llegar hasta Santa María del Campo para encontrar nuestro oasis. Eran ya las 8.15 am aproximadamente y el cuerpo pedía un café calentito. Los vitorianos se metieron entre pecho y espalda unos huevos con jamón. Sebas y yo optamos por la versión continental de desayuno,
Café y tostadas.... me sentí totalmente revivida. 

Con la barriga llena las cosas se ven de otra manera. Energía renovada y a afrontar la segunda parte de nuestra aventura. 

Siguiente objetivo, Herrera de Pisuerga y tercer control. 

No puedo ir en mejor compañía, son los tres estupendos, eso sí, llevamos ya más de 200 Km y me siguen tomando el pelo con el despiste de Manzanares... ¡Qué lucha! 
Tengo que decir a mi favor, que salvo ese despiste, el resto de la ruta hice de Cicerone estupendamente, no nos saltamos ni un solo cruce... ¡Que conste en acta!.

Disfruté mucho los Km del Camino de Santiago... ¡qué recuerdos más buenos!

A la rueda del infatigable Sergio llegamos hasta el 3er control de Herrera de Pisuerga. 

12:15 h*: Herrera de Pisuerga Km 300: 3er control: Haber pasado el km 300 da alas. 
Paramos a sellar y a comer algo. Yo aprovecho para cambiarme el culote. De llevarlo mojado, me ha hecho una rozadura que me está fastidiando un poco. 
Una vez comidos, nos ponemos en marcha para enfrentarnos al tramo final.
Sebas nos va explicando el terreno que tenemos por delante. Se acaba la tranquila meseta, que a rueda de Sergio se ha hecho más que llevadera, y a partir de Aguilar de Campoo comenzaremos a tener un terreno menos favorable. 
Hay que mentalizarse y llegar con ganas. 
Sebas se quedó en Aguilar para encontrarse con su mujer y nosotros tres continuamos la marcha. 
A nuestra izquierda dejaremos el precioso Parque Natural de Fuentes Carrionas y la Montaña Palentina. Allí estuvimos Iñigo y yo hace un par de años recorriendo la zona en bici y es una auténtica maravilla. 
Circulamos por la P220 que tiene un carril bici paralelo por el que nos metemos para no molestar a los cuatro coches que circulan por allí. 
El terreno pica ya algo para arriba y empiezo a descolgarme de mis compañeros... en ese momento es cuando les digo que me da que va a ser el fin de una bonita relación. 
Son un encanto y no me abandonan :-)

Durante la ruta voy manteniendo contacto con Sonia, sigue con Carlos y con súper Rafa (otro que merece una entrada para él solito, qué chico más majo) 

Sobre las 14:00 h comenzamos a encarar nuestro primer puertecillo, la subida a la Brañosera. 
Yo aquí tenía un despiste horroroso, no sabía si la Brañosera era un Puerto, un pueblo, la aproximación al puerto... en fin, que a lo tonto me lo bailo había superado el primer escollo del final de ruta. 

Alto de la Brañosera

DISTANCIA: 6.6km
DESNIVEL ACUM. SUBIDA: 296m
ALTITUD MAX. GPS: 1360m
Es una subida que no entrañaría ninguna dificultad en condiciones normales, pero llevando 350 Km en las piernas parece que estás subiendo el Galibier.
Las rampas más duras creo recordar que están llegando a la Brañosera. Una vez pasado el pueblo sólo nos quedarán un par de Km largos hasta llegar al alto. Es una subida muy bonita con un par de curvas que nos mantendrán entretenidos.
Ni que decir tiene que me descolgaba de mis compis a las primeras de cambio, pero me iban esperando y luego me volvía a descolgar en las bajadas... Jejejeje ... Vaya paciencia.

Una vez que llegas arriba, te espera una bonita bajada con algún tobogancillo, pero que se hace muy agradable. Las vistas son fantásticas y me entra un bienestar increíble. Ya sólo queda un pequeño escollo y casi estará hecho.

Entramos en Cantabria... ¡¡¡yuhuuu!!!

Paramos en Espinilla para encontrarnos con Mikel, un amigo de Sergio & Jesús que viene a nuestro encuentro desde Comillas.
Aquí paramos para tomar algo antes de subir la Palombera.
Yo me pido un Colacao con un sobao. Hay que celebrar que estamos en Cantabria.
En esta parada llamo a Sonia y me cuenta que Carlos ha tenido problemas con una cubierta y al final han tenido que parar en un taller a repararla.
Llevan mucho retraso y está un poco cansadita, pero Sonia puede con eso y con mucho más. Además va en la mejor de las compañías y eso me tranquiliza.

Llega Mikel y nos ponemos en marcha los tres. Me dicen que Mikel es muy fuerte, así que no sé si echarme a llorar directamente...

Palombera por Espinilla 
DISTANCIA: 6 km
DESNIVEL ACUM. SUBIDA: 299m
ALTITUD MAX. GPS: 1257m

Es una subida muy bonita y sin ninguna dificultad, pero ya llevamos mucho tute y me lo subo al tran-tran. Veo a los chicos a lo lejos que van de paseo y me sacan una ventaja considerable.
Supongo que aprovecharán para sacar fotos en la cima :-)
Saber que es prácticamente la última dificultad de la ruta, te da alas.

Una vez que se corona el puerto, hay que prepararse para disfrutar de una bajada impresionante de unos 15 Km.

La carretera atraviesa los bosques de la Reserva del Saja. Me llaman la atención las impresionante Hayas, las cascadas, todo está exuberante. Además, ha salido el sol por primera vez en toda la ruta, menudo regalo.

La bajada es tan larga que llega a cansar los brazos, pero el paisaje es tan espectacular que se te olvida que llevas ya tantas horas encima de la bici.




Una vez terminada la eterna bajada, comenzaremos a rodar por el valle de Cabuérniga hasta llegar a Caezón de la Sal.
Esta parte de la ruta me es muy familiar porque coincide con el final de los 10000 del Soplao. Mikel & Sergio nos llevan a Jesus y a mi volando (ellos de paseo).
Ya sé que es el final y que tengo que hacer un esfuerzo por aguantar. Ahora tenemos el viento de cara y no me quiero quedar sola por nada del mundo.

Llegamos a Cabezón y ahora sí que ya no queda nada. Hay que subir la tachuela de la Hayuela y llegamos.
Sergio me pide alegría y cadencia pero yo ya voy en modo tarifa plana, ya no me sube ni el pulso.
Empiezo a sentirme exultante, sé que es cuestión de metros y luego ya sí que es dejarme caer hasta Comillas.

18:00 h* Comillas 426 Km - Meta - ¿Se puede ser más feliz? Creo que no :-)
Jesús Mari, Karto & Sergio
Poco a poco fueron llegando el resto de los compañeros y mi Sonia con Carlos.
Hasta que no la vi entrar no me quedé tranquila.
Andrey, Sonia & "Don Pinchón" Carlos
Enhorabuena a tod@s. Seguramente nos volvemos a encontrar muy pronto.

La aventura terminó con una cena en el restaurante El Pirata. Nos atendieron de maravilla y comimos estupendamente.

Quiero dar las gracias en primer lugar a José Manuel Andrey por su dedicación y mimo. Ha sido un auténtico ángel de la guarda para el grupo.

Y en segundo lugar a mi grupeta (Sergio, Jesús & Sebas). Lo he pasado de maravilla con ellos y me han ayudado a lo largo de todo el recorrido.

Mención especial a todos mis chicos (Iñiguito, David, Joserra, Santurde, Rafa, Pepe, Meji) que me iban siguiendo por track y dando ánimos continuamente. Cada vez que miraba el móvil y veía todos los mensajes me venía arriba.

NOTAS:

*IMPORTANTE: La estación de RENFE Torrelavega, es la conocida como estación de TANOS. La que está en la ciudad es la estación del FEVE.

Como sabéis los que seguís mis crónicas, yo no hago fotos. Es mi reportero gráfico el que se encarga de hacerlas, pero en este caso le dejé de Rodríguez. Así que la parte gráfica, deja bastante que desear. 

2 comentarios:

  1. Aquí un nuevo seguidor. Enhorabuena por tan gran gesta.

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  2. Grande, más que grande. ¿Cómo no íbamos a estar pendientes de lo que hace la jefa en este año glorioso que lleva? A sus pies, señora 👏👏

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