domingo, 24 de julio de 2016

Col du Pass de Peyrol - Macizo Central 78 km

Ya estamos de vuelta en casa después de haber disfrutado de unas merecidas vacaciones.
Como siempre nos han acompañado nuestras inseparables amigas. 
Pasamos unos días en Zarautz y después pusimos rumbo a nuestra querida Francia. Es un país que se adapta estupendamente al tipo de vacación que hacemos nosotros.... Furgo, estupendas rutas de bici y clima buen para la práctica del ciclismo. 

Estuvimos en Perigord, Macizo Central y para rematar un poquito de Alpes. 
Hicimos un par de rutas en cada destino, pero aquí incluiré aquéllas las etapas que considero son más interesantes/clásicas. 

En la entrada de hoy me centraré en el Macizo central - Montañas del Cantal.
Las Montañas de Cantal son unas de las mayores extensiones volcánicas de Europa con una superficie de 2.700 km2. De ese gran volcán que se calcula que llegó a tener más de 3.000 m de altura nos quedan unos preciosos valles glaciares, unas planicies perfectas formadas por antiguas coladas de lavas y, unas crestas, picos y domos de formas singulares compuestos por distintos tipos de rocas ígneas. No son montañas muy altas (entre 1.600 m y 1.855 m) pero si muy llamativas y bastante explosivas para la bici. 
Es una región descubierta tardíamente para un turismo activo y alejada de grandes multitudes.

Hace un par de años, cuando regresábamos de Dolomitas, en lugar de tirar por la ruta hacia la costa, decidimos cruzar el Macizo Central. Iñigo ya había atravesado esta zona en su época de alforjero, pero yo no la conocía y me pareció muy interesante desde el coche. 
Este año, viendo la Etapa 5 del Tour de Francia, me quedé enamorada de su recorrido, y fue lo que me decidió a visitar la zona. 

Elegimos como base Salers, situado a la entrada del Parque Natural  de los Volcanes de Auvernia, Salers es una auténtica joya arquitectónica. Está incluido en la red de los pueblos más bonitos de Francia. ¡Doy fe que lo es!

Todo el pueblo estaba decorado con bicis amarillas como homenaje al paso del Tour por la localidad. Es increíble la manera que tienen los franceses de vivir el Tour. Es una gozada. 


Podium de 1964 en el Tour 


La ruta de hoy es una ruta circular con inicio y fin en Salers.
DISTANCIA: 78 km
DESNIVEL ACUM. SUBIDA: 1699m
DESNIVEL ACUM. BAJADA: 1700m
ALTITUD MAX. GPS: 1584m

Iniciaremos la etapa con la suave ascensión al Col de Neronne, que nos servirá para preparar bien las piernas.

DISTANCIA: 7.6km
DESNIVEL: 248m
PEND. MEDIA: 3.26%
COEFICIENTE APM: 33
CATEGORÍA: 3ª cat
ALTITUD MAX.: 1242 m

Aquí habría que añadir 900 mt. más de subida, que nosotros hicimos a la vuelta, ya que comenzamos a las afueras del pueblo.
El paso del Tour se hace notar en los primeros metros de la ascensión, el día es espectacular y las vistas son inmejorables. El inicio de la ruta transcurre por un balcón natural en el que puedes admirar todo el valle.
La carretera está en muy buenas condiciones y el tráfico es escaso. Tan solo al inicio nos pasaron unos cuantos motoristas, pero en general es una zona tranquilísima.













El Col de la Neronne es el paso natural entre la vallée du Mars y la vallée de la Maronne y un paso importante para la trashumancia.
Una vez que se corona este puerto nos dirigimos hacia el Pass de Peyrol (Puy Mary)
Los siguientes 7 km hasta pie de puerto transcurren en llano por una carretera boscosa que es un auténtico mirador.
Son unos Km muy rápidos y muy placenteros.




Así de felices nos plantamos a los pies del Peyrol.




Este puerto se resume en sus últimos Km que son una auténtica tortura. Cunado vi el panel de la imagen superior con esa media y el porcentaje que llevábamos en los primeros Km, se me encendieron todas las alarmes. La mayoría del desnivel se iba acumular al final.

Nada más cruzar el puente, se alcanza a ver como la carretera empieza a picar de forma despiadada. A partir de este punto las rampas irán constantemente entre el 10 al 15% sin dar ni un respiro.
Admito que esta parte se me hizo muy dura. Estos porcentajes me suelen costar bastante. Se me hizo mucho más duro que el Marie Blanque a pesar de ser bastante más corto.
Es súper explosivo, dinamita para los pollos...
Iñi ya había coronado cuando yo todavía luchaba con los rampones
Cima del Peyrol 
Le Puy Mary
Uff... ya lo tengo


Esto no acaba nuncaaaa


¡Ahora, sí!
La cima está presidida por el Puy Mary, que nos da la bienvenida majestuosamente.

Clasificado como un Grand Site de France, el Puy Mary atrae a cerca de 600 000 visitantes anuales. En lo alto de esta fantástica pirámide volcánica se sitúa uno de los más hermosos miradores de Auvernia.
El Puy Mary debe su forma de tipo horn a la erosión glacial. En cuanto a su nombre (“puech Maria” en occitano), viene de Marius, discípulo de San Austremonio y primer evangelizador de la Alta Auvernia, donde vivió Marius en los siglos III o IV de nuestra era, y cuyas reliquias reposan en la Basílica de Mauriac.

Una vez en la cima y después de habernos hecho las fotos de rigor, comenzamos nuestro descenso. Será una bajada de unos 10 Km, algo técnica en algunos tramos, pero con escaso tráfico y buen firme. 




Tendremos que aprovechar estos Km para retomar fuerzas, porque cuando terminemos la bajada, empezaremos a pedalear por un terreno propicio para las emboscadas (como dicen en el Tour).
Es un rompepiernas mortal, con unos repechos que se ponen en dos dígitos muy fácilmente. 
Eso sí, es una maravilla para rodar, sin nada de tráfico y unos paisajes espectaculares. 
Entre los Picos y gargantas se asoman valles de un verde intenso surcados por ríos como La Jordanne por el cual iremos paralelos durante unos cuantos km. 





Atravesaremos pequeños pueblos con su peculiar arquitectura, de piedra volcánica, tejados muy inclinados y pequeñas torrecillas cónicas. 
Solo unos cuantos pueblos han logrado abrirse paso entre estos accidentados parajes, la mayoría permanecen anclados en su pasado tradicional. 




De este modo, entre rampa y rampa emprenderemos nuestro regreso a Salers. 









Las vacas de la Ganadería Raza Salers se caracterizan, entre otros muchos aspectos (son muy peluditas) , por tener una gran capacidad para producir leche. 
Esta característica, además de resultar una ventaja a la hora de alimentar a los terneros sin tener que recurrir a recursos alternativos, ha dado lugar a la elaboración de uno de los quesos más exquisitos y sabrosos de Francia: el queso Cantal.
Compramos un Cantal extra Viejo en Salers que se saltaban las lágrimas... 

Pues como veréis ha sido una ruta no muy larga, pero muy intensa a nivel físico. Una delicia de paisaje, con carreteras tranquilas, bien asfaltadas y sin apenas turismo.

lunes, 27 de junio de 2016

L'Ariégeoise "XXL" (169 km)

L'Ariégeoise es uno de los referentes del Pirineo francés, muy conocida por los ciclistas catalanes, pero no tanto por los de latitudes más meridionales. Nosotros la conocimos porque rodamos mucho por Francia e Iñigo siempre veía muchos ciclistas con maillots de esta marcha. Empezó a salsear y me dijo que por qué no nos animábamos. Así que dicho y hecho. 
Esta marcha no tiene un recorrido fijo, y es sólo en años pares cuando la etapa incluye el temible Plateau de Beille. Para rizar el rizo, la edición de 2016, incluyó además uno de los colosos pirenaicos, el impresionante Col de Pailhères por su vertiente de Usson-les-Bains, desde la cual hay que superar más de 1200 m.Así pues, nos enfrentaremos a dos "Hors Categorie" siendo uno de ellos final de etapa. 
Vamos, que no tiene nada que envidiar a una etapa del Tour de Francia. 
Además, se organizan otras dos rutas algo menos exigentes, aunque de notable dureza:

L’Ariégeoise XXL (169 km y 4400 m): Salida desde Tarascon-Sur-Ariége que incluye dos puertos de categoría especial de los Pirineos: Pailhères y Plateau de Beille.

L’Ariégeoise (153 km y 3100 m): Salida desde Tarascon-Sur-Ariége con subida a Pailhères y llega a Les Cabannes.

La Mountagnole (124 km y 2700 m): Con salida también desde Tarascon y subida final a Plateau de Beille (esta ruta no incluye el Pailhères).



Llegaremos a Tarascon el viernes por la tarde para recoger dorsales e instalarnos con la furgo.



Hace un día espléndido pero las previsiones para el sábado no son muy buenas. 
Recogida de dorsales
Aquí nos damos cuenta de que la mayoría de los participantes son franceses y catalanes, además de un buen número de vascos, que son como los "Gremlins", están en todos los saraos ciclistas. 
Ambiente estupendo y nervios ante la que nos esperaba al día siguiente. 

Nos levantamos temprano para estar listos a las 8.00 am que es cuando está programada la salida de las modalidades Ariégeoise and XXL.
Está muy nublado, pero el suelo está seco, así que por lo menos sabemos que empezamos sin lluvia. 


¡Preparados, listos, ya! 


Había analizado el perfil y sabía que tenía que ir con alegría hasta Bélesta, dónde comienza el primer puerto del día. 
Son unos 38 km bastante rápidos y divertidos. Voy con Iñi durante un buen rato, pero llega un punto en el que la carretera se estrecha por obras y ahí ya le pierdo. 
Una vez que terminamos estos Km de calentamiento nos encontramos ya subiendo el primero del día, el Col de la Croix des Morts.

Altitud : 898 m
Inicio : Belesta
Longitud : 8.90 km
Desnivel acumulado : 405 m
Pendiente media : 4.55%
Pendiente máx. : 7.9%


Este puerto hay que tomarlo como un calentamiento, es el aperitivo del menú degustación que tenemos por delante. 
Tengo muy buenas sensaciones, lo subo sin prisa pero sin pausa y de momento la lluvia no hace acto de presencia. 

Veo el primer cartel de Sommet- C'est gagné!!!  y pienso, cuando lo vea en el Pailhères voy a ponerme muy contenta. 
Una vez que coronas habrá que hacer unos 12 km de falso llano en los que tendremos algo de viento en contra. Aquí busco una buena grupeta que me ayude a pasar este tramo. 

Después habrá una fuerte bajada y a continuación nos encontramos de golpe con una fuerte subida que a más de uno le pilla desprevenido. 
Si os fijáis en el perfil es esa pequeña uve situada en la mitad de la meseta. 
Son  2 km largos a una media del 8% con rampas al 15%. 
Como podremos apreciar posteriormente, ésta será la tónica del resto de la ruta. 
Una vez superada la "uve" volveremos a llanear durante unos cuantos km para posteriormente disfrutar del descenso.
Una vez que terminemos la bajada llegamos a Gesse y aquí giramos para continuar paralelos al Aude hasta Usson-les-Bains, aquí sí que nos enfrentaremos a nuestro primer HC. 
Hace 13 años rodaba por aquí pero en sentido contrario así que me resultaba bastante familiar. 
Poco se puede añadir después de ver el perfil. Es un puerto genuinamente pirenaico. Lo tiene todo, dureza, longitud, belleza, rampas, herraduras...
Pailhères es uno de los puertos más duros de los Pirineos, especialmente por la vertiente de Usson-les-Bains. La primera vez que lo subí pensé que era otro Tourmalet.

Altitud : 2001 m
Inicio : Usson-les-Bains
Longitud : 15,4 km
Desnivel acumulado : 1200 m
Pendiente media : 7.9%
Pendiente máx. : 12%

Debo decir que este tipo de subidas me gustan. Por edad y por facultades no tengo velocidad punta ni brío encima de la bici, pero soy bastante resistente y mi cabeza se transforma totalmente cuando tengo que enfrentarme a una subida de estas características. Además, este puerto es de una belleza impresionante, sobre todo a partir de Mijanes. 
 le col de Pailhères- Foto de Le Cycle
Es muy duro pero al mismo tiempo muy agradecido. La sucesión de herraduras y el entorno son formidables. Fue una pena que a medida que íbamos ganando altura, la niebla empezó a hacer acto de presencia y los últimos Km no permitían ver a más de un metro de distancia.
col de Pailhères hace 13 años
El firme se iba humedeciendo progresivamente hasta que los km finales se podía sentir una fina lluvia, pero suficiente para sentir que te ibas mojando. 
Los primeros km de bajada fueron complicados, nula visibilidad y asfalto mojado.
Por suerte a mitad de bajada las condiciones volvieron a mejorar y pudimos disfrutar de lo que quedaba de descenso. 
Así llegaremos Ascou, dónde iniciaremos un poco más adelante nuestra tercera subida, el Col de Chioula. 
Aquí, nos quitamos el chubasquero para iniciar nuevamente el ascenso. 

Altitud : 1454 m
Inicio : Km 4 de la altimetría
Longitud : 6,5 km
Desnivel acumulado : 466 m
Pendiente media : 6.9%
Pendiente máx. : 13%

Todo un señor col, pero que comparado con sus hermanos mayores hacen que sea un puerto de segunda. 
Al principio costará arrancar, pero gradualmente se le va cogiendo el punto. Es una subida preciosa, carretera estrecha, sabor pirenaico con algunas buenas rampas. Estamos en Pirineos y aquí no se regala nada. 
Lo subo bien y con la sensación de que tengo buena parte de la etapa hecha. Estoy un poco amarrategui pensando en el postre del día. 
La bajada, como todas las de hoy es complicada, asfalto mojado, botoso en algunos tramos, curvas pronunciadas y fuertes pendientes. 
Aquí un inciso para hablar de la organización. 

Estaba marcada cada curva y cada tramo susceptible de tener algo de peligro. 
De esta forma era muy fácil seguir el recorrido a pesar de no conocer el terreno y de las condiciones meteorológicas. 
Un auténtico "chapeau" a los organizadores. 
Otra cosa digna de mención es que la gente era en general muy prudente en los descensos. Igualito que en la QH. 







Cuando terminemos el descenso nos quedarán todavía unos 12 km de terreno más rompepiernas antes de llegar a Les Cabannes. 
Nos incorporamos en la ruta de "Corniches". Es un auténtico balcón, las vistas son impresionantes. El día además, se prestaba a dotarlo de un toque misterioso.
Este tramo se me hizo más pesado, los repechitos empezaban a pasar factura. Necesitaba llegar a Les Cabannes más pronto que tarde y con la energía suficiente para afrontar el Plateau de Beille . 
Una vez que terminemos con este terreno rompepiernas, haremos una bajada bastante técnica que nos llevará esta vez sí, a pie del Plateau. 
Al llegar a Les Cabannes hay que hacer todo un ejercicio de fuerza de voluntad. Aquí hay que tener mucha cabeza para tirar para arriba. 
Creo que San Antonio tuvo menos tentaciones que muchos de nosotros. 
Las tentaciones de San Antonio: Un pequeño guiño a El Bosco ;-) 
Venciendo a los demonios, me coloqué en el carril izquierdo y sin pensarlo dos veces me lancé a mi último reto del día, el Plateau de Beille. 
Esta subida se estrenó en Tour de 1998, con victoria para Marco Pantani, y desde entonces ha albergado otras 4 llegadas , convirtiéndose en uno de los finales estrella  …  el ganador aquí siempre lo ha sido también de la general final. 

Altitud : 1780 m
Inicio : Les Cabannes
Longitud : 16 km
Desnivel acumulado : 1245 m
Pendiente media : 7,8%
Pendiente máx. : 14%

Supongo que si subes este puerto más o menos fresco, las sensaciones serán diferentes, por eso mi opinión de esta subida está condicionada por 155 km en las piernas.
Decir que se me hizo largo es quedarme corta. 
Fue duro, muy duro, no veía fin. Los Km parecían leguas, los que ya habían coronado bajaban escoltados por los motoristas que los descendían cada 15' y se me caía el alma a los pies pensando que yo estaba en los km iniciales. 
Cada vez que veía a un grupo miraba para ver si encontraba a Iñi. 
Todos bajaban empapados y con caras de frío, así que ya sabía que más tarde o más temprano la cosa se pondría interesante. 
Decir, que hay lo menos 3 avituallamientos al menos de líquido en la subida, así que no hay que preocuparse por falta de agua. 
Los demonios rondaban mi cabeza de vez en cuando, podía escuchar... da la vuelta, da la vuelta, arriba hace frío, llueve y hay niebla... Jajajajaja
Bueno en serio, tuve que tirar mucho de coco para afrontar los km centrales, porque no da tregua. Ya veis la altimetría. 
En el km 6 vi a Iñiguito que ya bajaba. Me dijo, vamos Karto y yo pensé, qué suerteeeeeee!!!! 
Así que al tran-tran, con geles y con agua, fui haciéndome con él. 
Como era de esperar los últimos km fueron literalmente engullidos por la niebla, era casi peor que en Pailhères. No se veía nada. 
Nos animábamos entre nosotros los pocos valientes que quedábamos por allí. Pensé que era la última de Filipinas, pero en la bajada me dí cuenta de que todavía quedaba un montón de gente. 
El último Km es un auténtico placer, suaviza muchísimo y sientes un bienestar indescriptible. 

De hecho, empecé a esprintar cuando vi la meta y casi me estampo porque la bici no frenaba nada debido a la lluvia. 
Aquí por fin pasamos por el control, nos quitaron el dorsal y dimos por finalizada la prueba, que no la etapa. 
Arrivée
Comí algo en el avituallamiento, fui al baño y busqué a los famosos motoristas para comenzar a bajar.
Allí no vi a ninguno y decidí bajar por mi cuenta, detrás de alguien que se había lanzado ya hacia abajo. 
Al primer metro me doy cuenta de la dificultad de la bajada, fue mucho peor que la de Pailhères.
Vaya tiritonas, qué dolor de manos, qué tensión. Era increíble, iba a paso de tortuga y estaba helada. 
Por suerte a medida que iba perdiendo altura, la carretera se iba secando y la niebla desapareciendo, pero la tiritona que tenía no se iba. Fue la peor parte de la ruta con diferencia. 
Llegar a Les Cabannes fue un auténtico alivio. Estuve un buen rato un tanto confusa con el punto exacto de meta. 
Por fin encontré las campas y pude tomar algo caliente antes de volver a coger la bici de vuelta a Tarascon dónde nos esperaba la furgo. 
Aquí os dejo el adelanto del artículo de Sergio Palomar sobre la marcha, que saldrá en el próximo BiciSport: http://www.ciclismoafondo.es/cicloturismo/marchas/articulo/ariegeoise-2016

Merci por un día fantástico de ciclismo en Pirineos y por la estupenda organización. 
¡¡¡Nos vemos en 2017!!!